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Año 4 No. 6 Febrero 2003

Editorial

El programa estrella del actual gobierno es la construcción de carreteras. Este programa no solamente generará miles de empleos, sino que además disminuirá los costos de transporte, haciendo más competitivos los productos de las regiones que se beneficien con las nuevas vías de comunicación. Asimismo, la construcción económica del país, incrementando de manera indirecta el nivel de vida de decenas y tal vez de cientos de miles de ciudadanos, hoy marginados.

El éxito o fracaso del plan de carreteras denominado “Victor Paz Estensoro” está principalmente en manos de Servicio Nacional de Caminos (SNC). Esta institución prácticamente ha culminado un proceso para contar con personal idóneo e independiente de la influencia partidaria; no obstante, es notaria la lentitud con que avanzan los proyectos de carreteras.

Se cree equivocadamente que lo que demora los proyectos es el largo y complicado proceso de licitación de los mismos. Ante esta equivocada percepción, se han dictado normas que hagan más ágil dicho proceso, creyendo que con ello se estaba dando una solución definitiva al problema.

Por una parte, la evidencia muestra que varios proyectos que ya se han licitado y adjudicado, presentan ya un considerable retraso en el cronograma de ejecución. Transcurren varios meses para firmar el contrato con las empresas adjudicatarias y otros tantos para desembolsar el primer pago. Lo mismo ocurre con las planillas de avance de obra y otro tanto con la aprobación de modificaciones y/o solución de problemas que se presentan en el transcurso de la construcción de las carreteras.

Por otra parte, por más que el SNC tenga mayor voluntad de agilizar la ejecución de los proyectos, nada puede hacer si no cuenta con los recursos económicos necesarios. Si el estado, a través del Ministerio de Hacienda no desembolsa los montos comprometidos de una manera oportuna, todos los esfuerzos son vanos.

En el pasado ya ha ocurrido más de una vez que los fondos originalmente destinados a la construcción de una carretera fueron utilizados en otros proyectos por la presión de uno más sectores. Posteriormente, cuando el SNC pretendió iniciar los trabajos de construcción de la carretera, simplemente no se disponía de los recursos para hacerlo

Creemos que con el propósito de que se cumpla el plan de construcción de carreteras, por una parte, el SNC debería realizar una revisión y ajustar sus procesos internos para ser más eficiente; y por otra, el gobierno debería darle a este tema la prioridad que tanto pregona a la hora de los discursos.

 

Armando Gumucio Karstulovic
Gerente General SOBOCE S.A.