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Año 3 No. 5 Octubre 2002

Editorial

La población en general ha visto con buenos ojos las propuestas contenidas en el denominado "Plan Bolivia" planteado por el nuevo gobierno. Sin embargo, acostumbrados como estamos los bolivianos a las promesas que no siempre se cumplen, el agrado también está acompañado de un mayor o menor grado de escepticismo.

Algunos aspectos del Plan Bolivia, como la conexión masiva de gas domiciliario y la construcción de viviendas, carreteras y canales de riego, si se llevan a acabo, permitirán que el sector de la construcción salga finalmente de la profunda recesión en la que actualmente se desenvuelve. Es más, si la ejecución del plan en estos acápites se realiza en su totalidad y en los plazos previstos, no dudamos en predecir que el sector crecerá a un ritmo mayor que el que se observó en la década de 1990.

No obstante, se trata sin duda de proyectos cuya cristalización no ha de ser fácil. Se requerirá gestionar importantes financiamientos ante organismos internacionales y países amigos; los altos ejecutivos del gobierno deberán demostrar una gran capacidad de gestión y todo el aparato del Estado tendrá que trabajar a marchas forzadas para lograr cumplir los cronogramas que de hecho serán de ser muy exigentes. Todo ello en un entorno político complejo, agravado por las reivindicaciones, a menudo excesivas, de sectores con gran capacidad de presión.

No obstante, se trata sin duda de proyectos cuya cristalización no ha de ser fácil. Se requerirá gestionar importantes financiamientos ante organismos internacionales y países amigos; los altos ejecutivos del gobierno deberán demostrar una gran capacidad de gestión y todo el aparato del Estado tendrá que trabajar a marchas forzadas para lograr cumplir los cronogramas que de hecho serán de ser muy exigentes. Todo ello en un entorno político complejo, agravado por las reivindicaciones, a menudo excesivas, de sectores con gran capacidad de presión.

 

Armando Gumucio Karstulovic
Gerente General SOBOCE S.A.