| Pavimento
rígido en tramo Oruro-Toledo
El pavimento rígido es utilizado en el mundo entero como
sinónimo de desarrollo y progreso por las muchas ventajas
que éste ofrece sobre otros métodos de pavimentación.
En Estados Unidos ya lleva más de 100 años en su empleo
y continuo desarrollo y es la base de su sistema interestatal de
carreteras.
En
América del Sur, algunos países cuentan con más
de 20 años de experiencia en la construcción de sus
redes de carreteras con pavimento rígido. Bolivia recién
hace unos años empezó a interesarse en este tipo de
técnica, comenzando con el pavimentado de extensas superficies
en calles y avenidas de sus ciudades capitales, pero sin optar al
mismo tiempo por este método en carreteras. La ciudad de
Santa Cruz es considerada como pionera en utilizar esta técnica
en gran escala, con más de tres millones de metros cuadrados
hasta el año 2001; le sigue Cochabamba, con más de
un millón de metros cuadrados.
Otras ciudades en las que se ha dado gran impulso al pavimento
rígido son Sucre, Potosí, Caranavi, Achacachi, San
Borja, mientras que la ciudad de El Alto ya comenzó este
proceso y se tiene planeado pavimentar más de 400,000 metros
cuadrados entre agosto de 2002 y enero de 2003.
Ahora, SOBOCE S.A. es ejecutor de un proyecto de pavimento rígido,
como parte del Consorcio Toledo que tiene además la participación
de la empresa Illimani de La Paz y la orureña CONOC. La obra
fue adjudicada por el Directorio Ejecutivo del Servicio Nacional
de Caminos (SENAC). Este tramo es parte de la carretera hasta la
localidad fronteriza de Pisiga, que se constituye en un importante
corredor de exportación hacia el Puerto de Iquique en Chile.
La longitud total del tramo es de 37.8 km. y actualmente se encuentra
en plena ejecución.
Para ejecutar este proyecto, el gobierno de Bolivia ha recibido
de la Corporación Andina de Fomento (CAF) un financiamiento
del 70% a través del Préstamo CAF-307 para el proyecto
denominado “Mejoramiento y Pavimentación de la carretera
Oruro – Toledo”. El restante 30% corresponde a la contraparte
nacional a ser cubierta con recursos del Tesoro General de la Nación.
La construcción de esta vía comprende un paquete
estructural de 22 cm. de espesor de pavimento rígido (hormigón),
un ancho de ocho metros y bermas de 0.80 m. a cada lado.
Tuto visitó el proyecto Oruro - Toledo
A
los pocos días de iniciarse los trabajos de pavimentación,
el Presidente de la República, Ing. Jorge Quiroga Ramírez,
hizo una visita de inspección acompañado del Presidente
del Servicio Nacional de Caminos, Lic. José María
Bakovic y autoridades del departamento de Oruro.
En la oportunidad, el Presidente resaltó la importancia
de que las carreteras se construyan con pavimento rígido,
ya que éste garantiza su duración.
Técnica constructiva
La primera parte consiste en preparar la capa base, operación
que requiere remover la capa superficial y compactar el suelo. También
conocida como la preparación de la sub-rasante, esta etapa
comprende todas las operaciones necesarias para obtener una superficie
de apoyo del pavimento que sea lisa, compacta y homogénea.
Una vez preparada la sub-rasante, se puede proceder al colocado
del hormigón, para lo cual existen dos métodos de
construcción: con formas fijas (encofrados) y con pavimentadora
de moldes deslizantes, esta última es la que se emplea en
el tramo Oruro – Toledo.
La pavimentadora deslizante no requiere de encofrados. La máquina
extiende, compacta y termina el hormigón en una sola pasada.
Sobre la capa base, y mientras la misma mantenga sus condiciones
de estabilidad y humedad, se coloca el hormigón, en descargas
sucesivas, distribuyéndolo en todo el ancho de la calzada
o faja a hormigonar y con un espesor tal que, al compactarlo, resulte
el indicado para el pavimento en las especificaciones del proyecto,
que alcanza a 22 cm.
Una
vez compactado el hormigón, se procede a la fase de terminación
del mismo, dando a la superficie características de textura
tales que al mismo tiempo faciliten el rodamiento y la hagan antideslizante.
Para el alisado, se utilizan frotachos metálicos, los cuales
son manejados en forma transversal al pavimento de tal manera que
prácticamente flotan en la superficie del hormigón
aún fresco.
Para la terminación se usa una faja humedecida sobre la
losa vaciada. Este trabajo da a la superficie una textura longitudinal
arenosa. Después de la operación anterior, se efectúa
un terminado con el empleo de un cepillo metálico con cerdas
aceradas el cual se pasa perpendicularmente al eje longitudinal
de la losa.
Para finalizar con el trabajo, en los pavimentos rígidos
es muy importante el curado del hormigón para evitar la retracción
temprana, por lo que resulta conveniente y económico el uso
de una membrana de curado, pues el pavimento debe mantenerse húmedo
al menos los primeros siete días. Esta membrana de curado
se la aplica de forma uniforme en toda la superficie para evitar
la evaporación del agua.
Como el vaciado de la losa se realiza en forma continua, es necesario
realizar cortes cada cierta distancia, con una profundidad de la
tercera o cuarta parte del total del espesor, con el objetivo de
evitar que aparezcan fisuras que dañarían el aspecto
del pavimento.
Para pavimentos que deban soportar un alto tráfico de vehículos,
como es el caso de este tramo, se utilizan además armaduras
de acero liso colocadas entre losas, en el mismo lugar de los cortes,
con el objetivo de que las cargas de los vehículos se transmitan
de losa a losa, reduciendo así las tensiones sobre el suelo
y absorbiendo los movimientos horizontales.
Finalmente,
se procede al sellado de las juntas, utilizando materiales que evitan
el ingreso de agua por las mismas.
La apertura al tráfico se debe efectuar por etapas, pues
es necesario que el hormigón alcance toda su resistencia,
esto es a los 28 días del vaciado.
Una característica adicional de esta carretera es que se
utilizan “soñolizadores”, que son marcas laterales
en el hormigón con el objetivo de alertar a los conductores
con una vibración en caso que los vehículos lleguen
al borde lateral.
Plantas de hormigón
SOBOCE S.A. trasladó a la localidad de Challacollo dos plantas
dosificadoras-mezcladoras, con capacidades de 80 y 60 m3/hora, respectivamente,
logrando la mayor capacidad instalada en un solo lugar dentro de
cualquier proyecto de pavimento rígido, a nivel nacional.
El cemento utilizado es el Viacha Especial IP-40, provisto directamente
de la planta de Viacha en “big-bags” o maxi-sacos de
dos toneladas de capacidad, y esperándose una provisión
máxima de hasta 350 toneladas por día.
Las plantas de hormigón están ubicadas en el centro
geométrico del tramo Oruro-Toledo, de tal manera de optimizar
los movimientos de los agregados, equipo y personal que trabaja
en ellas.
Ventajas del pavimento rígido
- Menor costo total, incluyendo construcción y mantenimiento.
- Larga vida útil (más de 20 años).
- Menor costo de iluminación.
- Uso de materia prima nacional.
- Ahorro de divisas.
- Indeformabilidad. El hormigón no se deforma en las zonas
de frenado y arranque de los vehículos.
- Mejor drenaje superficial, no se deforma ni encharca.
- Seguridad. Menor posibilidad de deslizamiento de vehículos
en superficies mojadas.
- El pavimento rígido no contamina, a diferencia del pavimento
asfáltico.
- El pavimento es más fácil de reparar: uso de aditivos
bajo cualquier condición climática con rapidez y
eficiencia.
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