op

Año 3 No. 3 Octubre 2001

Editorial

Cuando se piensa en la crisis económica que vive nuestro país, lo más frecuente es enfrentar un sentimiento de impotencia, pues se piensa que la solución no está en nuestras manos; que es el gobierno el único que puede hacer algo para cambiar la situación.

Sin embargo, no nos damos cuenta de que sí podemos hacer algo y que está íntegramente en nuestras manos: Consumir lo que el país produce.

Cuando elegimos un producto importado por encima de otro fabricado en Bolivia, estamos contribuyendo a alimentar la crisis, pues ponemos en peligro las fuentes de trabajo de nuestros compatriotas y estamos disminuyendo las reservas de divisas con que cuenta el país.

En Bolivia se consumen grandes cantidades de productos básicos importados, tales como leche evaporada, papas fritas, jugos de fruta y helados, existiendo los mismos productos de industria nacional y de igual o mejor calidad.

Es hora de cambiar esos hábitos de consumo y ayudar a Bolivia a salir de la crisis. Preferir consumir lo que Bolivia produce es muy simple y está al alcance de todos; únicamente hace falta crear ese hábito en nosotros mismos y ejercerlo cada vez que compremos algo; por ejemplo, preguntar antes de comprar un artículo si ofrecen un producto similar, pero de industria nacional.

La tarea de los empresarios bolivianos, además de crear conciencia en nuestra sociedad acerca de la importancia de consumir productos bolivianos, es la de hacernos cada vez más competitivos en calidad y precio, lo cual hará sostenible en el largo plazo esta preferencia por los bienes nacionales.

La Cámara Nacional de Industrias está coordinando el lanzamiento a nivel nacional de una campaña denominada “Consuma lo Nuestro”, a la cual todos los empresarios debiéramos adherirnos a fin de garantizar su éxito.

En el caso de las carreteras, finalmente vemos que nuestras autoridades, desde el Presidente de la República, tienen la firme intención de que en adelante se construyan con cemento en vez de asfalto. Este último, además de ser importado y negarle fuentes de trabajo a los bolivianos, a la larga resulta más caro y dura menos. En este número de la revista mencionamos algunos ejemplos de carreteras que se están construyendo o se van a construir con pavimento rígido y esperamos que sean muchas más las vías terrestres que se construyan con este noble material que es el cemento, 100% hecho en Bolivia.

 

Armando Gumucio Karstulovic
Gerente General SOBOCE S.A.