Editorial
Cuando se piensa en la crisis económica que vive nuestro
país, lo más frecuente es enfrentar un sentimiento
de impotencia, pues se piensa que la solución no está
en nuestras manos; que es el gobierno el único que puede
hacer algo para cambiar la situación.
Sin embargo, no nos damos cuenta de que sí podemos hacer
algo y que está íntegramente en nuestras manos: Consumir
lo que el país produce.
Cuando elegimos un producto importado por encima de otro fabricado
en Bolivia, estamos contribuyendo a alimentar la crisis, pues ponemos
en peligro las fuentes de trabajo de nuestros compatriotas y estamos
disminuyendo las reservas de divisas con que cuenta el país.
En Bolivia se consumen grandes cantidades de productos básicos
importados, tales como leche evaporada, papas fritas, jugos de fruta
y helados, existiendo los mismos productos de industria nacional
y de igual o mejor calidad.
Es hora de cambiar esos hábitos de consumo y ayudar a Bolivia
a salir de la crisis. Preferir consumir lo que Bolivia produce es
muy simple y está al alcance de todos; únicamente
hace falta crear ese hábito en nosotros mismos y ejercerlo
cada vez que compremos algo; por ejemplo, preguntar antes de comprar
un artículo si ofrecen un producto similar, pero de industria
nacional.
La tarea de los empresarios bolivianos, además de crear
conciencia en nuestra sociedad acerca de la importancia de consumir
productos bolivianos, es la de hacernos cada vez más competitivos
en calidad y precio, lo cual hará sostenible en el largo
plazo esta preferencia por los bienes nacionales.
La Cámara Nacional de Industrias está coordinando
el lanzamiento a nivel nacional de una campaña denominada
“Consuma lo Nuestro”, a la cual todos los empresarios
debiéramos adherirnos a fin de garantizar su éxito.
En el caso de las carreteras, finalmente vemos que nuestras autoridades,
desde el Presidente de la República, tienen la firme intención
de que en adelante se construyan con cemento en vez de asfalto.
Este último, además de ser importado y negarle fuentes
de trabajo a los bolivianos, a la larga resulta más caro
y dura menos. En este número de la revista mencionamos algunos
ejemplos de carreteras que se están construyendo o se van
a construir con pavimento rígido y esperamos que sean muchas
más las vías terrestres que se construyan con este
noble material que es el cemento, 100% hecho en Bolivia.
Armando Gumucio Karstulovic
Gerente General SOBOCE S.A. |