Jornada,
22 de noviembre de 2004
La
localidad boliviana de Tiwanaku, adyacente a las ruinas
precolombinas del mismo nombre, presentó ayer una
nueva fisonomía con la inauguración de las
obras de remodelación de su plaza principal, en
el marco de un proyecto que busca fomentar el aumento
de visitas turísticas al lugar.
La obra fue financiada por la Sociedad
Boliviana de Cemento (Soboce), con respaldo de la Corporación
Andina de Fomento (CAF), como parte del programa "Cultura
para el Desarrollo", que incluye un plan de excavación
y conservación de la pirámide de Akapana,
el monumento estrella de la ciudadela tiwanakota.
Al acto de entrega de la nueva plaza asistieron el Ministro
de Desarrollo Económico, Horst Grebe, el representante
de la CAF en Bolivia, José Carrera, y autoridades
del Gobierno Municipal de Tiwanaku y del Viceministerio
de Cultura.
La remodelación fue encargada al artista Gastón
Ugalde, quien pavimentó los 4.030 metros cuadrados
de la plaza con granito rojizo y construyó una
estructura central con columnas, cuya apariencia rescata
los valores históricos y arquitectónicos
de la cultura que floreció en la zona entre el
1500 antes de Cristo y el 1172 de nuestra era.
Los trabajos se complementan con otras obras de embellecimiento
del lugar ejecutadas anteriormente, como unas esculturas
gigantes, denominadas "Marcas", a la entrada
a la localidad.
De esta forma, se busca revitalizar la identidad cultural
y estimular el desarrollo económico local para
mejorar la calidad de vida de los habitantes de la población,
situada a unos 80 kilómetros al oeste de La Paz,
en pleno altiplano andino.
La inauguración del nuevo espacio vino acompañada
de la presentación de los resultados de las labores
que se realizan desde agosto pasado en Tiwanaku, para
desenterrar la pirámide de Akapana, que han permitido,
hasta ahora, descubrir la escalinata principal del templo.
La ciudadela de Tiwanaku fue declarada en 2002 Patrimonio
Cultural de la Humanidad por la Organización de
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (UNESCO) y es uno de los principales reclamos
turísticos de Bolivia.