La
Prensa, 22 de noviembre de 2004
Con
una inversión de 102 mil dólares, autoridades
inauguraron la remodelación de la plaza principal
de Tiwanaku que rescata los valores históricos
y arquitectónicos de la cultura tiwanakota.
La remodelación de esta plaza es parte del programa
Cultura para el desarrollo, que abarca la revitalización
turística y cultural de Tiwanaku, Viacha y poblaciones
de la región del lago Titicaca.
El programa cuenta con el financiamiento de la Corporación
Andina de Fomento (CAF), Soboce, el municipio de Tiwanaku,
el Fondo de Apoyo Social y Territorial y el Viceministerio
de Cultura.
Tarqueadas y repiques de campanas se escucharon en toda
la población de Tiwanaku cuando el ministro de
Desarrollo Económico, Horst Grebe, inauguró
oficialmente la plazuela, acompañado del representante
de la CAF, José Carrera, y el presidente de Soboce,
Samuel Doria Medina.
En el acto de inauguración participaron también
el alcalde de Tiwanaku, Jorge Quispe, los mallkus de las
poblaciones aledañas y los vecinos de esta ciudad
milenaria.
Hace ocho meses, la plaza tenía el piso de piedra
y la iluminación era precaria. Hoy luce un empedrado
con piedra granito de color rojizo, escaleras de acceso
al kiosco, una fuente, y sistemas de drenaje y de iluminación.
Los cordones y las aceras fueron revestidos con piedra.
El artista boliviano Gastón Ugalde, quien estuvo
a cargo del diseño del proyecto de remodelación,
dijo que la plaza era como una “wawa fea”.
Explicó que en la obra se utilizaron 300 toneladas
de piedra y 55 mil piedras talladas a mano.
El director de Patrimonio, Rolando Saravia, afirmó
que entre las próximas acciones del programa Cultura
para el desarrollo está la intervención
en fachadas, techos y pisos de las viviendas; construcción
de un centro artesanal y capacitación de la población
en turismo, además de la señalización
y los paraderos de buses.
“Desarollo con cultura es desarrollo con participación
e identidad, y aquí el turismo juega el papel más
importante, manifestó Grebe.
El viceministro de Cultura, Fernando Cajías, añadió
que el desarrollo cultural abarca también el trueque,
la producción artesanal y su patrimonio. “Como
la iglesia, del siglo XVI, que mantiene el sincretismo
de lo cristiano y lo andino. Hay imágenes de los
monos y pumas y en su interior riquezas de arte colonial,
retablos y coros en aymara”.