El-Deber.com,
14 de diciembre de 2004
Después
de más de tres meses de dura labor, Akapana, situada
en el complejo arqueológico de Tiwanaku, dejó
descubiertas sus dos primeras plataformas y parte de su
principal escalinata de acceso.
“Aun nuestros nietos seguirán excavando”,
anticipó el director nacional de Arqueología,
Javier Escalante, al referirse a la magnificencia del
monumento que ni en cinco años, que son los previstos
en el proyecto de excavaciones a Akapana, podrá
ser descubierto por completo.
Durante los tres meses de la primera etapa, técnicos
y obreros realizaron una labor bastante ardua en Tiwanaku
y como resultado se excavaron aproximadamente 890 metros
cuadrados, vale decir que más de 2.000 metros cúbicos
de tierra fueron sacados. La primera fase incluyó
el trabajo en tres sectores de la pirámide.
En el este se desenterró parte de la primera y
segunda plataformas, pues se vio necesario ampliar las
excavaciones emprendidas en 1967 por el investigador Gregorio
Cordero, quien dejó descubierta una parte de los
muros uno y dos.
Además, en aquella zona existe un montículo
de escombros provenientes del saqueo, y, como esta acumulación
tiene data colonial, es de suponer que los muros enterrados
están en mejores condiciones de conservación
y podrían dar más luces para entender la
estructura.
En el lado noroeste se hizo la excavación de la
primera y segunda plataformas; para ello se optó
por abrir uno de los muros, en dirección del norte
hacia el sur.
En el lado oeste se emprendieron trabajos en la escalinata,
el primer tramo del acceso a la pirámide —uno
de los sectores más llamativos para el turismo—,
cumpliendo todas las normas de conservación.
Dentro de lo planeado
El informe indica que “las obras ejecutadas en la
temporada 2004 no coinciden completamente con las áreas
o volúmenes propuestos en el proyecto original,
en razón de que se decidió iniciar obras
en los sectores donde los resultados serían mejor
apreciados por los visitantes”. Esto ayudaría
en la consecución de las siguientes fases.
“El trabajo ha sido un éxito, se ha cumplido
lo que se había propuesto inicialmente”,
manifestó Escalante.
En esta primera fase se invirtieron 40 mil dólares,
con el financiamiento de la Sociedad Boliviana de Cemento
(Soboce), la Corporación Andina de Fomento (CAF)
y el municipio de Tiwanaku.
En cuanto a nuevos descubrimientos, Escalante dijo que
aún no se ha encontrado información inesperada.
“Sólo se observó casi todo lo que
habíamos previsto, esto incluye los muros de la
pirámide, las ofrendas y también los distintos
enterramientos”.
La segunda fase de la labor comenzará
entre mayo y junio
Se prevé que la segunda etapa de excavaciones de
la pirámide de Akapana, ubicada en lo que fuera
la metrópoli precolombina de Tiwanaku, comenzará
entre mayo y junio de 2005, justo después de la
temporada de lluvias.
Dependiendo del presupuesto que se consiga, se determinará
el lapso que abarcará la nueva fase. Se piensa
que durará al menos cinco meses.
“En la segunda fase vamos a continuar excavando,
en realidad el presupuesto que tenemos para unos cinco
años no es mucho”, manifestó el encargado
de la Dirección Nacional de Arqueología,
Javier Escalante.
Sin embargo, responsables y obreros que llevaron adelante
los trabajos de la primera etapa se encuentran optimistas
de continuar con las obras de conservación del
monumento tiwanacota. “Es posible que tengamos un
poco más de financiamiento que antes, todavía
hay algunos compromisos por parte de la empresa privada”,
señaló la autoridad. “Iremos avanzando
en la medida de los recursos que tengamos”, añadió.
Hasta el momento se tiene un monto de al menos 30 mil
dólares seguros consignados para el presupuesto
de esa fase, pero es posible que aumente la cantidad de
dinero gracias al compromiso de varias entidades.
“Todo dependerá de los trámites que
se hagan”, declaró el entrevistado, y expresó
su preocupación por la burocracia que, en repetidas
ocasiones, obstaculiza las gestiones para conseguir recursos.
Para 2005 se prevé la continuación del despeje
de la primera y la segunda plataformas. Asimismo, si aumenta
el ingreso, existe la posibilidad de que haya más
mano de obra. En la temporada 2004 trabajaron 20 técnicos,
entre arqueólogos, topógrafos y otros, y
80 obreros.
Restauración
Un equipo profesional se encargó de la conservación
de los perfiles descubiertos.
Escalinatas, pilazas y otras partes de
Akapana serían repuestas por piezas parecidas.
Según el arqueólogo Pablo
Rendón, piezas de Akapana se hallan en la iglesia
de Laja.
San Sebastián, en La Paz, es otro
templo que, se cree, alberga piezas sacadas del
lugar.
El desmantelamiento de la cara este muestra
que no sólo se buscaban de tesoros.
En la época colonial hubo además
un canteo agresivo por parte de las autoridades.