|
El Sillar
Por tratarse de un tramo importante de una de las rutas más
transitadas del país, el Servicio Nacional de Caminos invitó
al Instituto Boliviano del Cemento y el Hormigón (IBCH) a
realizar un diseño de pavimento rígido en base a la
Norma
AASHTO 97. El tramo está ubicado entre los puentes Espíritu
Santo I (Km 121+400) y Espíritu Santo II (Km 126+079) en
la zona de El Chapare, a pocos minutos de Villa Tunari.
La obra fue adjudicada por invitación directa a las empresas
Sociedad Boli-viana de Cemento S.A., Coo-perativa Bolivia-na de
Cemento, Industria y Servicios Coboce Ltda. y Olmedo Ltda., para
la ejecución de un tramo de 4,5 km de longitud y 8 metros
de ancho de vía, correspondiéndole a cada empresa
un tercio del mencionado tramo. Como resultado del diseño
realizado por el IBCH, se estableció un espesor de losa de
23 cm.
La construcción del tramo es posible gracias a una donación
de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Uni-dos
de América, (USAID), a través del Programa de Desarrollo
Alternativo Regional del Trópico de Cochabamba, Proyecto
de Caminos Vecinales. El proyecto es altamente justificable debido
a la necesidad de contar con un pavimento que ofrezca condiciones
de tran-sitabilidad durante todo el año, reduzca sustancialmente
los costos de operación de la carretera e incremente la competitividad
turística y productiva del trópico cochabambino. Asimismo,
la ejecución de un pavimento rígido en la zona reducirá
los altos costos de mantenimiento del camino ripiado actual, aspecto
altamente beneficioso para el Servicio Nacional de Caminos.
SOBOCE en El Sillar
La presencia de SOBOCE S.A. en El Sillar responde a la política
de la empresa de incentivar el uso del cemento en la construcción
de carreteras, pues está demostrado que los pavimentos rígidos
presentan la mejor relación costo/beneficio para el país.
La gran característica de los pavimentos rígidos
es su elevada durabilidad y diseño para tráficos elevados
o largos períodos de vida útil. Se demuestra fácilmente
que la capacidad de carga de un pavimento rígido se duplica
con incrementos de espesor de losa de tres centímetros, motivo
por el cual el horizonte de vida mínimo razonable es de 20
años, siendo común en otros países la construcción
de pavimentos para 30 ó 40 años.
Para la construcción de los tramos asignados a SOBOCE S.A.
y Olmedo Ltda., se ha optado por utilizar una regla vibratoria en
un ancho de 4 metros, la misma que es alimentada por camio-nes mezcladores
de 6 metros cúbicos de capacidad. La mezcla es vibrada por
la regla y simultáneamente por vibradores de aguja, lo que
garantiza la homogeneidad del hormigón.
Posteriormente se coloca una membrana impermeable para evitar la
evaporación y asegurar un óptimo curado del hormigón;
esto se logra mediante el uso de aspersores manuales que distribuyen
en forma uniforme la solución.
Con el objetivo de reducir los esfuerzos en los bordes de la losa
y de evitar accidentes por distracciones de los conductores, se
ha optado por colocar fajas onduladas, las mismas que generan vibración
en contacto con las ruedas de los vehículos y alertan al
conductor.
Finalmente, se procede a realizar el corte de juntas mediante el
uso de un disco de diamante. Esto permite evitar la fisuración
de la losa por retracción del hormigón.
Una vez que el hormigón ha perdido humedad superficial,
se procede al sellado de las juntas con material asfáltico
modificado en caliente, complementado con tira de respaldo (backer
rope).
Durante el vaciado del hormigón, cada 4,5 metros, se coloca
las armaduras de las juntas transversales o pasa-juntas; esto con
el propósito de transferir la carga entre losas adyacentes.
Asimismo, para las juntas longitudinales, se colocan las armaduras
en el costado de la losa.
Al momento de planificar el trabajo, se optó por instalar
la planta de hormigón en el centro de gravedad del tramo.
Esto permitió reducir al mínimo las distancias que
cada camión mezclador tenga que recorrer, optimizando la
utilización de cada uno de los mismos.
El cemento que se utiliza para preparar el hormigón es el
Viacha Especial IP-40 producido específicamente para hormigones
de alta resistencia y que requieren una rápida puesta en
servicio.
Los agregados son explotados en la misma zona y están constituidos
por cantos rodados y arenas naturales de excelente calidad. Los
mismos son clasificados y sometidos a análisis físico-químicos
y mecánicos, para luego ser trasladados a la planta de dosificación.
SOBOCE S.A. trasladó al lugar una de sus plantas dosificadoras
móviles de hormigón; la misma es marca Beton-Mac de
industria argentina, con una capacidad de 50 metros cúbicos
por hora, alimentada por un silo de cemento y una pala cargadora
de agre-gados. La dosificadora dispone de un control computarizado
que permite obtener exactitud en la dosificación, además
de la impresión de reportes en línea.
La calidad del hormigón es controlada por personal altamente
especializado. El control del hormigón se realiza mediante
la elaboración de probetas cilíndricas y vigas de
flexión, las mismas que se toman con una frecuencia establecida,
para luego ser sometidas a ensayos de rotura a la compresión
y flexión, respectivamente.
|